Yo siempre usaba el castellano de España. En la escuela lo aprendía así, y fui a España dos veces antes de la universidad. Usaba “vosotros” y hablaba con el acento, un poco. Después de vivir en Barcelona por cinco meses, hablaba con el acento mucho más. Estaba muy acostumbrado de hablar el castellano de España y no de otro país. Sabía que en la Argentina, el castellano sería diferente, pero nunca he hablado así. Al entrar en el taxi el primer día en Buenos Aires, del aeropuerto al apartamento, estaba hablando con el taxista. Le dije que estudiaba en España. Me preguntó, “¿te ayuda?” Es decir, quería saber si vivir en España me ayudaba aprender castellano. La primera vez, no entendí el acento. En el castellano de la Argentina y otros países del America del Sur, la “y” es como una “j” o “sh” de inglés. Igual con la “ll” también. Y, el “tú” no existe. Existe “vos,” y la conjugación de verbos en esa forma es diferente. Es más fácil, creo. En vez de “tú quieres,” simplemente deja la última “r” del verbo, agrega un acento sobre la última sílaba, y agrega un “s” al final. Sería “vos querés.” Me acostumbraba a hablar y escribir así. Ahora estoy en el medio de los dos. A veces hablo con el acento argentino, y a veces con el acento barcelonés. En Buenos Aires hablaba con el acento argentino.
También hay muchas diferencias en palabras entre los dos países. Por ejemplo, es muy común en Barcelona decir “voy a coger el metro.” Es decir, voy a tomar el metro a algún destino, “I’m going to catch the metro.” En Buenos Aires, por suerte aprendí que coger tiene un significado muy diferente antes de decir esa frase. “Coger” significa “follar” allí, entonces di diría esa frase a algún porteño, no se que pasara. Todas las diferencias de idioma me fascinaron. Si hablé el castellano de España, los porteños no estarían muy contentos.
Thursday, October 15, 2009
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