Wednesday, September 23, 2009

¿Soy "Isis" o "bebé"?


Las "declaraciones" físicas de la relación, según las observé en Chile, contenían una combinación de la perspectiva francesa y la estadounidense, tal como las describe Carroll. Encontré que muchas veces, lo importante era destacar la relación a través del discurso en general (el "extremely attentive" pro ejemplo), por sobre la necesidad de siempre parecer "to be in perfect agreement." (Cosa que se hace mucho en EEUU: si una pareja pelea o está en desacuerdo mucho, al menos públicamente, se toma como una señal de algo problemático en la relación. Era casi como decir: "Si se tratan así en público, ¿cómo será cuando no estamos nosotros? ¿Serán peores las discusiones?")


Pensando en la estructura de las mesas que mencionó una estadounidense sobre "Jacques," me parece que hay coincidencias y diferencias. Carroll dice que si la pareja ya se ha establecido "sitting at a table face to face," los amigos no se sientan. En tal situación, el pololo chileno (o la polola, dependiendo de de quién eran los amigos) les invitaría a sentarse, si es que se podía. Si no se extendía una invitación, se daba por entendido que la pareja quería privacidad (o al menos unos minutos solos). Si los amigos realmente tenían ganas de acompañarles a los novios (o si eran muy "presentados"), preguntarían si se podían juntar a la mesa.


El ambiente de la fiesta--tener que probar que la relación de novios no cambiaría las demás relaciones--también lo observé. En dos o tres ocasiones, hubieron fiestas en la casa de mi pololo, con su banda, su familia, y sus amigos. En esa situación, ambos seguimos por nuestro propio camino, hablando con los invitados por separados. Mientras que, si eso hubiese ocurrido en EEUU, la tendencia sería hacia pasar toda la fiesta juntos, trabajando con el "signaling system" prendido al más alto nivel. (Claro que el contacto "amoroso" se limitaría mucho si la familia estuviese presente.)


En este último punto, nos encontramos con un pequeño choque de culturas. A mí me parecía inapropiado, o al menos incómodo, mantener ningún tipo de contacto físico frente a la familia--cualquier cosa, de los besos al tomarse de la mano. Esto causó muchos problemas porque nosotros pasamos mucho tiempo con su familia, y él casi no cambiaba su comportamiento hacia mí. Aunque me incomodaba al principio, me ajusté porque quería entender que esa era la norma en su situación. Hacia el final de mi estadía en Chile, él y yo fuimos Perú para visitar a mi familia. Antes de llegar, le avisé de varias reglas, como para asegurarnos de que no tuviésemos choques muy problemáticos: no nos tomaríamos de la mano frente a mi familia, nos llamaríamos por el primer nombre (cosa que no habíamos hecho en mucho tiempo), y bajo ninguna condición nos daríamos besos en ningún lugar que no fuese el cachete (la mejilla). Durante esos cinco días, dije su primer nombre más que en ningún otro momento de todo nuestro pololeo.


Más Carroll y la Empieza de Hosftede

Estos secciones de Carroll sobre Parejas y Amigos hablan más sobre relaciones entre personas afuera. Estos relaciones son personales. Hosftede también habla sobre relaciones, pero el habla más sobre la construcción de sociedad y organizaciones. Estos son relaciones públicos. No tengo mucho experiencia con los “cross cultural relationships” de que habla Carroll, pero tengo unos recuerdos que aplica a sus capítulos.

Después de mi semestre afuera, hice un álbum fotográfico de mi experiencia. Tengo un sección de este álbum con el titulo “Los Amigos.” No hay ningún amigo Español en los fotos de este sección. Tenía amigos americanas. No tenía muchos amigos Españoles. Había muy difícil de conocer a Españoles afuera de mis relaciones con mi familia Cordobesa. En mi álbum hay un foto de este sección que es un excepción. Es un foto del coro UCO PRESHCO. Con el coro conocí a unos estudiantes Españoles, pero solo tenía un relación superficial con ellos que Carroll aplique a los americanos. En general, noté que los hombre fueron mas amables que las chicas. Muchas de las chicas tienen sus propias amigas y no hicieron nada para conocer a los americanos del coro. Con otros americanos yo podía tener unos amigos más importantes y personal.

Otra oportunidad para conocer a estudiantes Españoles fue con el programa de compañeras de conversación. Mi compañera, Ana, es muy amable y nos caemos muy bien, pero todavía no nos conocemos muy bien. Salí con Ana unos veces durante el semestre, pero no mucho. Hablamos un poco por el Internet también, pero mi recuerdo más importante de ella no pasaba durante el semestre de PRESHCO. Este verano yo trabajé en Barcelona. Cuando terminó mi trabajo, mis padres fueron a España y después de unos días en Barcelona, viajamos juntos a Andalucía y Madrid. Cuando estábamos en Córdoba, Ana nos invitó a su casa en el campo en un pueblo que se llama La Victoria. De mis experiencias en España, esta domingo con la familia de Ana en el campo fue unos de los experiencia más genuinos Españoles. Conocimos a todo de la familia: su madre, su padre, su hermano, su novio, unos tíos, primos, y amigos. Comimos mucho comida y conversamos en una manera muy interesante con traduzcas para los adultos Españoles y Americanos. Mi madre habla un pocito de Español y la madre de Ana (quien se llama Ana también) habla un pocito de Inglés. La diferencia en idioma no tiene mucho influencia. Ellas trataron de hablar un tuvieron mucho suceso. No creo en Ana como uno de mis amigas mejores de mi tiempo afuera, pero esta día fue un día entre amigas. Creo que para mi esta experiencia explica una de las formas diferentes de ser amigos y todos de estas relaciones son validos y importantes en la vida.

Tuesday, September 22, 2009

La independencia de los hijos adultos que viven en casa

Tal vez alguien nos debe haber preparado con una lista de cosas que debemos observar cuando estemos en otro país. Este artículo me hizo sentir que no hice tantas observaciones sociales que pudiera haber hecho. Yo tuve una “sobrina” cuando estuve en Sevilla que solo conocí una vez y no pasé mucho tiempo con ella. Le di unos regalitos y mi “hermana” hizo que la “sobrina” me dijera “gracias” como harían los adultos en los EE UU. Aparte de eso, no noté las relaciones entre los padres y sus hijos.

Sin embargo, tengo que comentar lo que no observé. No vi a los padres castigan a sus hijos en público (como se dice de los padres franceses en el articulo).

Mientras no noté las relaciones de los padres e hijos pequeños o adolescentes, tuve una “hermana” de veintitrés anos que vivía en casa. Mi “hermana,” Ángela (no es su nombre pero para seguridad se la llamaremos), sólo se quedó en casa por mi primera semana en Sevilla porque se fue a un pueblo fuera de Londres para ser “au pair” por un mes y medio. A causa de esto, solo tengo en mente unas pocas observaciones como solo me quedé con ella por una semana de que la mayoría del tiempo pasé en clase o con amigas acostumbrándome a la vida sevillana y ella le despedía de sus amigos y se preparaba para viajar. Después de aclarar esto, puedo continuar con las pocas observaciones que hice de las relaciones entre mis “padres” y “hermana.”

Primeramente, ella vive en casa aunque tiene veintitrés años y asiste a la universidad. Creo que la universidad de Sevilla (como otras universidades españoles o europeas) no tiene dormitorios (o si los tiene, son pocos) porque los estudiantes viven cerca de la universidad. No necesitan vivir “en campus” porque pueden caminar o coger un autobús para llegar a clase. Aunque esto no es particular a Sevilla sino común en muchas universidades europeas, quería señalarlo porque a veces es tan común que no es mencionado. No hay razón que alguien tiene su propio apartamento cuando sus padres viven cerca. En algunos casos, los hijos viven con sus padres aun cuando tienen treinta y pico. Entonces, aunque es común en los EE UU mandarles a sus hijos a una universidad que tal vez lleva una hora o cinco y por eso viven en el dormitorio, no es nada común en España.

Aunque Ángela vive en casa, tiene veintitrés, a cual punto ella cree que debe tener su independencia y parece que si lo tiene- a un cierto punto. Un día me contó que ella estaba saliendo de la casa para ir a alguna parte (no recuerdo a donde) y le dijo “hasta luego” a su mama como siempre. Su mama la paró para preguntarle a donde va, con quien, para hacer que, etc. Ella me dijo esto como una violación de su privacidad, de su independencia. Ángela cree que, a causa de ser adulto, tiene el derecho de hacer lo que quiere y no tiene que ser sometido al “tercer degrado” al salir por la noche (o por la tarde). Sus padres saben que ella es simpática, responsable, y educado entonces deben creer que hará las decisiones apropiadas. Después de todo lo han criado y ella nunca ha vivida en otra parte (con la excepción de un o dos meses el verano pasado para ser “au pair”). Ella ha estado “bajo sus alas” por veintitrés anos y sus padres saben como es ella. No se la “norma” en cuanto a la independencia de los adultos que todavía viven con su familia pero en el articulo se muestra la independencia que tienen los adolescentes franceses (a la edad diez y siete) aunque viven en casa. Dice que los padres franceses creen que lo criaron bien y que ahora es la hora para que los jóvenes hagan lo que quiera. Todavía aman a sus hijos pero reconocen que es el tiempo para dejar que sus hijos prueben cosas para si mismo y aprenden las consecuencias de sus acciones. Me parece que Ángela cree en su independencia, especialmente debido a su edad, sino que sus padres todavía quieren algún control sobre ella como es la única hija y quiere estar completamente seguros que ella hará las decisiones correctas.

Pares i nens

    Me interesabe este artículo mucho porque, actualmente, me ofende (realmente no, pero como un "americana", si...) y me confuse un poco también.  La idea de la niñez es muy interesante porque es la base que nos define como personas.  Yo soy un "strong believer" en la importancia de la exploración emocional y la curiosidad.  Estoy de acuerdo con los franceses en este artículo que piensan que es necesario a reprender los niños si están maleducados o crueles, pero creo que es más importante (y los franceses me llamarán una americana típicia a causa de este pensimiento) a mostrar a los niños que los quieren mucho, que son muy importantes como individuales y es una buena idea a expresar la creatividad que tienen.
    Después de leer el artículo, estaba pensando de la hermana que tuve en mi piso en Barcelona para 4 meses.  El cumpleaños de Mónica fue dos semanas pasadas, y creo que ahora tiene 13 años, pero cuando estaba allí, tuvo 12 años.  Durante las cenas (el momento durante el día en que nos pasabamos una o dos horas juntas) es cuando observaba sus conductas.  La observé porque nunca había tenido una hermana antes de llegar a Barcelona (soy hija única) y también porque creía que era interesante a comparar los niños barceloneses y los niños (y mí misma cuando era niña) americanos y como se relacionan con sus madres.  
   Honestamente, tal vez es porque este artículo se trata con los niños franceses y no con los niños españoles, pero no me había encontrado con los mismos problemas en cuanto del conducto de Mónica.  A ver, habían problemas que considero <> o <> que Mónica me mostraba que ya sabían.   Pero lo que estoy intentando a decir es que Mónica (y sus problemas) no era muy distinta de yo cuando era niña o de otros niños americanos.  Los problemas incluyen interupciones a las conversaciones entre su madre y yo (que su madre me dijo ocurrían porque ella era celosa de yo un poco en hablar con su madre cuando no era su hija real), eruptos fuertes mientras comer (que siempre me causan a reírme), cuando ella no le gustaba la comida que su madre había preparada en algunas noches particulares, no la comería.  Pero estas conductas de Mónica no son distintas de mis propias conductas como una niña en mi casa con mi madre y mi padre durante la cena.  Pero aunque Mónica expresaba sus opiniones fuertes (y algunas veces sus eruptos maleducados), su madre siempre mantenía un nivel de severidad para que ella aprendiera la idea de respeto para los mayores.
Pero, al mismo tiempo, me doy cuenta que los americanos son considerados por el resto del mundo a ser impacientes, maleducados y egoístas.  Estoy de acuerdo con esta opinión hasta cierto punto, y esta opinión tal vez tiene un poco de verdad que puede atribuir a la manera en que los padres se crecen a los hijos, pero no estoy de acuerdo completamente pero no sé como explicar porque.  

Carroll II

Yo tenía unas experiencias muy diferentes de aquí en Barcelona y en Buenos Aires. En Barcelona, vivía con dos abuelos. Unas veces, sus nietos vinieron al apartamento. Un de ellos tenía siete años, y no comportó como “los niños franceses.” Se comportó como un niño normal. Hizo ruidos malos y todo durante la cena, y yo pensé que se comportó como un niño de dos años. En mis experiencias, no creo que los niños de otros países se comporten mejores que los niños de los Estados Unidos.
En mis experiencias de vivir con familias, nunca tenía muchos problemas. Los abuelos de Barcelona eran muy simpáticos. Una vez, me dijeron que mi cuarto fue como “una casa de locos” o algo así. No fue tan malo, pero tuve unas camisetas por el suelo porque tuve que irme con prisa. Pero, por la mayoridad del tiempo, tuve un cuarto limpio. Montse, la abuela, lo limpiaba un día cada semana, aunque no pensé que fue necesario. Pero no me importaba que entrara al cuarto.
En Buenos Aires, tuve una criada que limpiaba mi cuarto cada semana también. Ella era muy simpática, y venía el mismo día siempre. Los únicos problemas que tenía con ese apartamento eran con la perra. Alma, se llamaba. Al principio, Alma me odiaba, en mí opinión. No sé por que. Yo era una cara nueva en su casa, en su propiedad. Alma no era permitida entrar en mi cuarto, pero sabía que entrara. Siempre encontraba la basura por el suelo. Un día, entré al cuarto, y la almohada era masticada, con agujas grandes. El día siguiente, antes de dormir, vi que la cama estuvo mojado. No pensé que sudé mucho por la noche, y cuando me acerqué, olió como pipi. Alma hizo pipi en mi cama. Por la suerte, no empecé a dormir inmediatamente.
Luego, María, la dueña del apartamento, se fue a Europa por un mes. La criada vivía en su cuarto, con su hijo, Michael. Por casualidad, tiene exactamente el mismo nombre que yo. Cuando María se fue, mi cara era la cara que Alma conocía. Entonces, Alma me amaba después de eso.

Padres y Niños Americanos y Barceloneses

Caroll, en su texto Parents and Children habla sobre las diferencias culturales entre los franceses y los americanos, con respecto a las maneras en que los padres crían y relacionan con sus hijos. También compara las perspectivas que cada cultura mantiene sobre las prácticas culturales de la otra.

Desde el punto de vista americana, los niños franceses son suprimidos, oprimidos y arrogantes desde la infancia. Al otro lado, los franceses piensan que los niños americanos son maleducados, egoístas y necesitados. Asimismo, cada grupo critica y no entiende por qué los padres del otro grupo crían a sus hijos así. Caroll explica que un gran diferencia es que, en la sociedad francés, “to bring a child into the world is an eminently social act” – los padres tienen una obligación a la sociedad (46). Por lo tanto, los niños siempre son bien vestidos, silenciosos y tranquilos. En cambio, la obligación primaria de los padres americanos es la obligación a los hijos, como les dan a sus hijos la libertad de expresarse, experimentar, jugar y ser independientes. Por eso, dice Caroll, que “it is the French parents who are put to the test…But it is the American children who are put to the test” (50).

En mis experiencias en Barcelona, noté una mezcla de las dos maneras de criar a los niños. En los parques y, en particular, en mi “internship” – dónde trabajaba con niños y adolescentes, jugando con ellos, ayudándoles con los deberes y enseñándoles inglés – los niños se comportaban como los niños americanos. Gritaban, jugaban, experimentaban, y muchas veces, no escuchaban a los mayores. Sin embargo, en las calles y en los restaurantes (en el caso raro de que los niños fueron al restaurante con los padres), los niños se quedaban silenciosos y obedientes, como los niños franceses.

También, los padres barceloneses, como los padres franceses, muchas veces corrigen el mal comportamiento de sus hijos en público (hasta que son adolescentes, cuando tienen mucho más libertad que los adolescentes americanos). Por ejemplo, en mi primera semana en la ciudad, caminaba por las calles del barrio Born cuando vi a una mujer reprendiendo a su hijito. El hijo estaba llorando y gritando porque tenía hambre. En los Estados Unidos, la madre calmaría a su hijo, asegurándole que irían a comer en dos minutos. Pero en este caso, la madre le pegó a su hijo y le dijo que avergonzaba a ella. A mi me sorprendió al principio, hasta que me di cuenta que es algo muy mediterráneo responder así (es igual en mi casa muy griega). Según Caroll, “’It is not uncommon to see a [French] parent slap his child in public” (45). Es la manera de mostrar al público que ella tiene control de sus hijos.

Una diferencia que no mencionaba Caroll que noté mucho es la edad en que los hijos se mudan de la casa de sus padres. En los Estados Unidos, es muy común que los hijos se mudan de casa durante y después de que van a la universidad. Pero en Barcelona (y en muchas ciudades europeas), los hijos viven con los padres hasta que se casan. En Barcelona, viví con una mujer y su hijo de 28 años. El hijo tenía su propia empresa y su novia comía y dormía en nuestra casa. Esta situación es muy rara para un americano; pero es muy normal allí. En Barcelona, la familia es algo muy importante. Más que trabajar para la independencia individual (como los americanos), trabajan para la familia entera. En los EEUU, los individuales no ganan la libertad hasta que tengan su propio dinero y su propia casa. Pero en Barcelona, es normal ser independiente y vivir con los padres. De hecho, es una manera de ahorrar dinero. Estas diferencias culturales no dejan de fascinarme.

Monday, September 21, 2009

Padres y Niños

Los argumentos de Carroll tienen razón, pero creo que ella tiene muchas generalizaciones. Por lo general las ideas son ciertas, pero yo sé muchas excepciones a estas reglas sociales en los Estados Unidos. Por eso, supongo que es lo mismo para Francia.

Me parece que la ropa que llevan los niños en Francia es semejante a la ropa en España. Muchas veces me sentí en la Plaza de las Tendillas y miraba a los niños con su ropa muy mono. Me fije en como sus apariencias son muy distintas a los niños en los Estados Unidos y los españoles parecen como adultos muy pequeños. Sin embargo, cuando miraba estos niños, ellos no preocupaban con la limpieza de su ropa. Como los estadounidenses ellos juegan mucho y estaban muchas veces en el terreno.

Este capitulo de Carroll me recuerda a una vez en un bar en Córdoba. El bar era muy normal, si no fuera por el niño durmiendo en la repisa de la ventana. Mi amigo española me dijo que es muy normal ver niños durmiendo en barres o discos. Él explicó que muchas veces una familia está en la calle por la noche para cenar o dar un paseo y después sus padres quieren tomar una cerveza y bailar con amigos que están en la calle también. Por eso, todos van al bar o disco y cuando los niños tienen sueño simplemente se echan una siesta. Que extraño! Él me dijo que puede recordar muchas veces en que se durmió en el rincón de un disco con su hermana y otros niños.

También, reconoce la disciplina francesa pública como algo que ocurre en España, o por lo menos con mi madre española. Ella cree muy fuerte en las reglas sociales y que cada persona debe ser muy bien educada, especialmente en pública. Una vez, el vio de la terraza de su piso que un hombre ciego quieren cruzar la calle. Nadie en la calle hace nada para ayudar el hombre, y mi madre grito de la terraza, “Por favor, ayuda el guapo ciego!” No sé si nadie puede oírle o si nadie quiere ayudar el hombre, pero mi madre corrió al ascensor y bajó a la calle para cruza la calle con el hombre. En la calle ella disciplinó alguien que escuchó que es necesario ayudar el uno al otro. Mi madre es una mujer muy fuerte y ella no va a dudar en hablar claro, especialmente sobre la educación. Por eso, ella es similar a los franceses que Carroll describe. Sin embargo, pienso que decir que todos los españoles y franceses son como esto es una gran generalización. Creo que es mucho más sobre la personalidad de la persona y la manera en que creció.