Tuesday, September 29, 2009

Hall

El tema de la puerta me parece muy curioso porque aunque siempre he tenido entendido que la puerta cerrada significa privacidad y la puerta abierta significa un espacio libre para cualquiera quien quiera entrar, yo siempre he visto los modales de los americanos como algo demasiado privado. Es decir, veo que la puerta se halla más veces cerrada que abierta. Provengo de una cultura que siempre invita a cualquiera que entre, puerta cerrada o abierta. Entonces para mí, las costumbres españolas no eran algo demasiado diferente a lo que estaba acostumbrado. Aunque lo que sí es curioso de mencionar, de decir, es que vivía con familias que estaban muy familiarizadas con las costumbres americanas. Las dos familias con las cuales viví tenían muy bien entendido de que si estaba en mi cuarto estaba enfocado en alguna actividad, o sea tarea o chateando con los amigos en el Messenger, que no permitía, o bien no involucraba a personas ajenas, personas que no sabían nada de aquello. Pero eso no quería decir no podían entrar. Tal vez me permitían mi privacidad, o mejor dicho, mi espacio NO FÍSICO para seguir con lo que estaba haciendo. Pero a veces lo que también pasaba era que aunque estaba ocupado con algo se permitían interrumpir lo que estaba haciendo. Tal vez para el típico americano eso hubiera sido una falta de respeto, o tal vez falta de consideración de un espacio o tiempo íntimo, pero para mí, yo quien fui criado con seis de mis siete hermanos, el hecho de que no se hayan metido en mi actividad ya era consideración de mi intimidad.
La siguiente observación tal vez era algo que solamente pasó en las casas donde viví pero era algo muy particular de estos hogares. Vi que la mejor manera de respetar ese espacio íntimo o privado era en congregar siempre en el mismo espacio, el salón de la casa. Era entendido que si no ibas a hacer algo que necesitaba un ambiente libre de distracciones uno se retiraba a otro cuarto. Pero si no se tenía que hacer algo, era falta de respeto no estar en el salón. O tal vez no falta de respeto pero sí como una señal de que no había interés en compartir con la familia, con el resto de la compañía que había. Otra vez digo lo mismo, para mí no fue nada raro ni molesto, sino al contrario, era algo que me gustaba muchísimo. Uno podía muy fácilmente definir cuando se tenía que, o bien podía retirarse, y cuando era tiempo de comulgar entre sí como familia, o por lo menos como amigos viviendo en el mismo piso.
Y como última observación quería decir que también noté el uso del espacio entre vecinos o bien otros españoles (normalmente no conocidos). Entre vecinos normalmente se mantenía separado, casi aislado el espacio entre y piso y el otro. Claro, siempre depende de la familia y cuanto les guste invitar a gente pero era una cosa muy distinta estar adentro de edificios y estar afuera. Aunque dentro de la casa el espacio está siempre abierto para los familiares, la casa no está abierta para cualquiera afuera. Y ahí también se notaba la importancia de la intimidad, y como sí es una parte integral de la cultura española, que tal vez va en contra de lo que se observaba DENTRO de la casa.

No comments:

Post a Comment