Simular a los ideas de Hofstede, Frykman habla sobre la programación de cultura para cada persona. Concepciones de objetos y costumbres son “by-products of systematic arrangement.” Todos de sus percepciones depende en la cultura donde crece. Muchos veces creemos en cosas de preferencia y hábitos de vida como algo natural. Pero según Frykman, hay más para este que el natural. Él dice que “revulsion as an emotion exists, of course, but we have to learn which things evoke this feeling.” Y estos piensos vienen de la sociedad y cultura. La sociedad y cultura tiene las ideas dependiente de la historia de su tierra y su gente.
En este contexto de actos y percepciones aprendidos, podemos analizar los ideas de Fiddes sobre el sabor. Sabor no es algo absoluto, pero como parte de la vida de una cultura, es algo aprendido. Fiddes dice “flavour is largely in the tastebud of the consumer- it is a learned reacion. Our attitudes to different foods are conditioned by the associations which we invest in them and we learn these from the day we are born.” Para mi estas ideas funciona perfectamente en mi experiencia en España. No caracterizaría la comida Española como algo muy diferente que el americano, pero si es diferente. Casi todas de las comidas fueron familiares, pero estaban cocido de otra manera y las comidas principales son diferente que en los Estados Unidos.
Había jamón por todos lados. Los Españoles ponen jamón en todo. Jamón y aceite de oliva. Papas y cosas fritas. En mi experiencia, todos las cocinas de Córdoba tienen su propio “deep fryer.” Comí muchas cosas que no comía normalmente en los Estados Unidos. En mi familia Cordobesa comimos muchos lentajes, papas fritas, garbanzos, gambas, y pescado. Había cosas que no me gustaba antes de ir a España, pero con un esfuerzo de ser buen educado, comí todo que mi madre cocinó. Y una sorpresa para mi fue que me gustaba casi todo de las cosas que no comía normalmente. Descubrí comidas nuevas, ricas, y fantásticas. Pero después de un tiempo, se echaba de menos mucho las comidas típicas de mi vida Americana. En agosto, no comí mucho porque casi odiaba la comida que podía pedir en los restaurantes. Todos los días y en todos los restaurantes era las mismas cosas. No había variedad. Durante el semestre uno de mis problemas más grande con “homesickness” viene de un deseo para comida Americana. Querría té con leche y azúcar en una tazo grandísimo. Querría juevos para desayuno. Querría pancakes o waffles con maple syrup. Mis tendencias de sabor cambió un poco, y me gustaba muchas comidas Españoles, pero no podía comer solo estas cosas todo el tiempo, por todo mi vida. La dieta típica, que como un Español todos los días no es la dieta diaria para mi.
En el mismo tiempo tengo otro ejemplo de mi experiencia de demuestra el opuesto. Durante mi semestre en Córdoba y por mucho de mi tiempo en Barcelona, no me gustaba mucho el gazpacho. No lo odió, pero no comprendía la obsesión de unos de mis amigos. Pero cuando estaba viajando con mis padres y estábamos en Andalucía con la temporada con muchísima calor, me encanta gazpacho. Fue el sabor perfecto para el verano. Y ahorra, quiero comer más gazpacho.
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