Monday, September 21, 2009

Las diferencias culturales: mi casa anfitrión en Santiago, Chile

Raymonde Carrolll utiliza los EE.UU y Francia como ejemplos para discutir las diferencias culturales que existen en ambos países. En capítulo tres “Parents and Children,” Carroll analiza las relaciones de los padres y sus niños. Según Carroll, él observa que en Francia los niños son los enlaces entre la sociedad francesa y sus padres, es decir que, la relación y la manera de crear un hijo es juzgado públicamente. Al contrario, en los EE.UU los padres tiene una obligación a su hijos y no a la sociedad. Al fin Carroll concluye: “Faced with such profound cultural differences at practically each stage in the life cycle, we can only marvel, not at the number of sources for misunderstandings, but rather at the possibilites for – and the existence of – any understandings at all (57).” Más allá de encontrar la posibilidad de entendernos es si estamos dispuesto de no entendernos y apreciar las diferencias culturales que existe mundialmente. Creo que el desafío es si podemos ver las diferencias no como una oportunidad para criticar y comparar las culturas, sino mirarlas como los componentes que nos hacen diferente y la diversidad que existen en el mundo.

Las relaciones entre padre e hijos, y como los padres crían sus hijos en Santiago, Chile es diferente que en los EE.UU. Una de las cosas que inicialmente fue un choque es que en muchas de las casas chilenas, los hijos viven en la casa de sus padres antes de casarse o tener una pareja seria. Que en realidad, los hijos estaban plenamente dependientes de sus padres. Por ejemplo, en mi casa anfitrión, mi hermano chileno tiene 28 años y vive con sus padres. Por el hecho de vivir en casa, su mamá le prepara el desayuno, le prepara la colación para llevar a su trabajo y le sirve la cena cuando llega a la casa. Su mamá también le limpia su habitación, le lava y plancha su ropa. Esto me sorprendió porque es raro conocer un adulto en los EE.UU que vive en la casa de sus padres después de los 23 o 24 años – porque mucho viven fuera de casa comenzando a los 18 años cuando se van a la universidad. Además por el hecho de vivir fuera de casa, uno tiene que aprender cocinar, planchar, lavar, limpiar, entre otras cosas porque los padres no están presentes para serlo. Entonces la relación entre hijo y padre en Santiago es de mantener y soportar sus hijos hasta que está establecido. Y en los EE.UU los hijos aprenden tempranamente como mantenerse y dependerse en sí mismo.

Obviamente estas son las observaciones que uno hace inicialmente sin reconocer la estructura familiar y social chilena. Uno no debe inmediatamente asumir que los hijos no son capaces de vivir solo o que son vagos. Después de vivir en Chile preguntando y analizando, uno reconoce porque los hijos viven en la casa de sus padres por más años que en los EE.UU. Por uno, la sociedad chilena es bastamente religiosa y tradicional. Es decir que un hijo/a se muda de la casa después de casarse. Otra razón, es el hecho de que vivir solo es muy caro. Muchas veces el sueldo no alcanza para vivir solo, especialmente en los años después de recibirse de la universidad. También, no hay muchas oportunidades para conseguir trabajo antes o después de recibirse. Para mucho, es común no tener un trabajo en la carrera deseado inmediatamente antes de recibir el diploma – y puede pasar años antes de encontrar un trabajo. Otra razón es que la mayoría de las universidades no son residenciales, sino una viajar a la escuela todos los días.

Entonces, una de las cosas que yo he aprendido sobre las diferencias culturales es que más útil analizar las diferencias y averiguar las razones porque la sociedad está construida de tal manera, en vez de juzgar o comprar una cultura con la otra. Creo que el conflicto viene cuando uno tolera las diferencias y las familias donde uno vive no están dispuestas a respetar las diferencias de los alumnos de intercambio y/o viceversa.

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