Monday, September 14, 2009

Heroísmo: Me fui de los Estados Unidos por seis meses

En “The Hero’s Adventure,” Joseph Campbell explora las teorías de los mitos que todavía están en existencias después de tantas décadas y siglos que han pasados. Analizando estos mitos Campbell concluye que por lo general, existe una sensación de construir cuentos que nos hacen héroes o heroínas, especialmente cuando hay una transformación de conciencia. Entonces, “el contar cuentos” no solo es una herramienta para hacerse frente a una situación o experiencia, sino también funciona como una forma de nosotros expresar nuestras experiencias de éxitos y agrandar las aventuras y jornadas que hemos superados.

Campbell dice: “To evolve out of this position of psychological immaturity to the courage of self-responsibility and assurance requires a death and resurrection. That’s the basic motif of the universal hero’s journey – leaving one condition and finding the source of life to bring you forth into a richer or mature condition (152).” Esta explicación de dejar una condición para otra mejor suma mis experiencias en Suramérica. Un ejemplo de esta transformación de vida fue el 14 de enero de 2009 cuando llegué al aeropuerto de John F. Kennedy a las 5:00 de la mañana con mi mamá y hermano mayor, pensado (excusa el lenguaje) “que diablo estoy haciendo.” Mis nervios estaban tan potentes que lo único que yo podía hacer es reírme y expresar excitación. Obviamente llegó el tiempo que riéndome ya no funcionaba, porque llegó el minuto donde teníamos que pasar inmigración, esto significaba la gran despedida. Se me caen las lágrimas y mi cara rojita e hinchada del dolor que tenía por dentro. Cada paso que daba hacia delante yo daba una mirado hacia tras. Me quería devolver, no quería continuar, yo tenía miedo, no quería dejar mi mamá sola – con todas estas emociones y tristeza, internamente estaba pensado “¿estoy loca? ¿Qué es lo que yo estaba pensado? ¿Por qué se me ocurre esto de estudiar fuera de los EE.UU? Flash forward. Pasaron los seis meses – viaje muchísimos, conocí gentes maravillosas, explore, aprendí y disfrute mi tiempo en el extranjero. ¡Lo hice! Y yo sobreviví.

Otro momento donde yo me sentí como una heroína fue cuando hice el excursionismo a Macchu Picchu. Mi amigo y yo nos levantamos a las 3:30 de la mañana para comenzar la caminata ha Macchu Picchu. Nuestro guía recomendó comenzar a las 3:00 de la mañana para llegar a la entrada de Macchu Picchu a las 5:00 de la mañana – una hora antes que abrieran porque hay muchísimas gentes que van. Pero nos levantamos media hora atrasada. Bueno, comenzamos nuestra jornada hacia Macchu Picchu y yo estaba súper contenta para llegar. Yo tenía una botella de dos litros de agua y una funda marón que contenía un platano, pan, mermelada de frutilla y una tableta de chocolate amargo. No teníamos linterna para alumbrar el camino – solo teníamos nuestros cincos sentidos y el hermoso paisaje de nuestro alrededor. Estaba muy oscuro, solo se veía el bosquejar de las montañas. Después de cruzar un puente, llegamos al camino de escalera que va directamente a Macchu Picchu. Todo me estaba yendo bien – yo tenía mucha energía. Pero cada etapa o estación la caminata era más rigurosa, más empinada, los escalones más estrecho y curvado. Además, cada paso que uno daba se sentía el cambio de altura. Fue duro. Había varios momentos donde yo tenía que parar, beber agua, y recuperar mi respiración. Pero uno sigue, uno tiene que encuentra la fuerza para terminar y llegar a la destinación. Las gentes desconocías que preguntaban si uno estaba bien me ayudo en este proceso. No puedo explicar el procedimiento psicológico que le convence que continúe. Pensé que la caminata no iba a terminar, pero llegamos en menos de una hora, una caminata que usualmente dura una hora y media hasta dos horas. Yo me sentí tan contenta que lo único que quería hacer es gritar. Me senté y un hombre que llego después que yo se sentó al lado mío y a él se le salía humo de su cuerpo. Y lo único que se le salía de la boca era “shit.” Esto fue algo increíble – nunca me imaginaba que iba visitar Macchu Picchu. ¡Lo logre! Macchu Picchu fue otro sueños que no puedo encontrar las palabras para contarla.

En fin, Campbell expresa nuestra tentación de crear momentos donde nosotros somos héroes o heroínas de nuestras experiencias. Yo tuve muchas mini-experiencias donde yo me hice la heroína, porque para mí, el estatus de héroe o heroína no solo aplica cuando una salva una vida, o cuando una hace algo bueno para lo comunidad, entre otras cosas, pero cuando yo misma puedo hacer algo nuevo a pesar de mis miedos y preocupaciones y lo puedo superar o terminar con éxito. ¡Yo soy heroína!

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